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La fatiga muscular es un problema que se presenta frecuentemente justo después o en el momento que estás haciendo el ejercicio. Mayormente sucede en los usuarios que mantienen una intensidad alta en sus entrenamientos.

El origen de este problema muchas veces se debe a que no existe una buena alimentación, poca hidratación, y exceso de entrenamiento, incluso, también puede generarla el no descansar lo suficiente.

A pesar de que se presenta en muchos casos, lo normal sería que no aparezca, sin embargo, las formas en las que puedes recuperarte de ella son muchas, y te las dejamos a continuación:

Hidratación

Cuando comienzas a realizar actividad física, es normal que necesites mantenerte hidratado, porque con cada uno de los movimientos pierdes líquido. Por esta razón, lo más recomendable es que durante el ejercicio, y después de este tomes mucha agua.

De esta forma, puedes prevenir la fatiga muscular, y en caso de que el problema ya se esté presentando, debe ir desapareciendo a medida que te vas hidratando.

Estiramientos y calentamiento

Estirar después de realizar actividad física es otro de los aspectos importantes, no es necesario hacerlo inmediatamente, sin embargo, no debes olvidarlo.

Cuando tienes fatiga muscular, otro de los consejos que puedes seguir para recuperarte, es estirar; debes comenzar estirando los músculos que más esfuerzo recibieron. Por ejemplo, en el caso de que se presente después de realizar cardio, debes iniciar por las piernas, pero tampoco te debes olvidar de las demás partes de tu cuerpo.

Masajes

Los masajes terapéuticos están indicados en la fatiga muscular, porque es una de las mejores opciones para recuperarte de este problema. Con cada uno de ellos se realiza un proceso antiinflamatorio, en donde los músculos que ejercitaste pueden desinflamarse, y finalmente descansar.

Además, si te encuentras bajo mucho estrés, es una excelente opción que puedes disfrutar.

Baño con agua fría y caliente

El baño variando el agua entre fría y caliente, debe estar acompañado primero por el estiramiento de los músculos para obtener una recuperación mucho más rápida, y también lograr descansar.

Duerme lo suficiente

Si te quieres recuperar rápidamente de la fatiga muscular, también debes descansar las horas que sea necesario. De acuerdo a los especialistas, se recomienda dormir entre 7 y 8 horas.

Además, en este aspecto también es importante mencionar el descanso de los músculos entre cada rutina. Cada grupo muscular debe tener un descanso de mínimo dos días, sobre todo si se trata de ejercicios de alta intensidad.

Cuida tu alimentación

Desde que comienzas a realizar ejercicios sea cual sea tu objetivo, la alimentación es muy importante, sobre todo como método de prevención a la fatiga muscular. Teniendo en cuenta este aspecto, es importante incluir en tu dieta alimentos que tengan todos los nutrientes que requieres.

Pero, los alimentos que específicamente te pueden ayudar a combatir la fatiga muscular son los plátanos, nueces, las frutas cítricas, perejil, legumbres, o incluso los productos derivados de la leche y la carne.

Disminuye la intensidad del ejercicio

Si comienzas a sentir fatiga muscular, tampoco es bueno que dejes de hacer ejercicio de forma brusca, se sabe que suele ser una molestia, pero si te encuentras realizando un entrenamiento de alta intensidad, lo más aconsejable es ir disminuyendo poco a poco, hasta finalizar. De esta forma, evitas que se genere cualquier otra complicación o daño en tus músculos.

No entrenes de forma excesiva

Si quieres obtener buenos resultados, la solución no es realizar un entrenamiento que pueda causar daño en tus músculos, ni exceder tus límites. Por esta razón, es recomendable organizar cada una de tus rutinas, y también sus descansos.

Recuerda que, de nada sirve ejercitarte excesivamente si los resultados serán negativos para tu salud.

¿Cuáles son las causas de la fatiga muscular?

Las causas de la fatiga muscular están estrechamente vinculadas con las formas en las que puedes recuperarte rápidamente del problema. Por esta razón, es importante prestar mucha atención a los motivos que te mencionamos:

  1. Mucho entrenamiento físico: Es uno de los puntos mencionados anteriormente, recuerda que, el organismo a pesar de tener mucha energía, al realizar los entrenamientos la pierdes y tus músculos reciben toda la sobrecarga haciendo que aparezca la fatiga.
  2. Agentes externos: En este aspecto, se incluye la temperatura del ambiente, que cuando está muy alta puede ayudar a que exista mayor deshidratación, y por lo tanto necesites consumir más agua.
  3. Condición física: Recuerda que, no todos tienen la misma capacidad para hacer ejercicio, por esta razón las rutinas deben ser individualizadas teniendo en cuenta la condición y fuerza del usuario.
  4. Mala alimentación: Como se ha mencionado en varias oportunidades la alimentación es uno de los aspectos más importantes cuando comienzas a hacer ejercicio, ya que de esta depende la energía que puedas tener, además de evitar fatiga muscular.