Hacer deporte en la época de verano no es fácil para todas las personas, sobre todo si eres una de las que le afecta el calor y el sol al momento de realizar la actividad física. Sin embargo, cuando estás acostumbrado a hacer tus entrenamientos diariamente, es imposible pararlos, y, es que tampoco una época del año debe ser la causa para pausar tus ejercicios.

Cuando la temperatura se encuentra muy alta, hacer deporte puede ser una tarea difícil para la mayoría, esto debido a que la radiación solar es más intensa, y ya el propio entrenamiento causa un cansancio físico. Pero, no debes dejar de hacerlo, ya que, tu estilo de vida mejora y, por lo tanto, también tu Salud general.

Por esto, debes conocer las mejores recomendaciones para realizar tu entrenamiento como de costumbre y no sufrir ninguna alteración física, o molestia al momento de hacer las actividades por el cambio de temperatura.

Toma mucho líquido

Generalmente, cuando realizas ejercicio el líquido es sumamente importante para mantenerte hidratado y continuar con el entrenamiento o la recuperación del mismo. Pero, en verano este punto es mucho más importante, asegúrate de ingerir grandes cantidades de líquido, preferiblemente de agua, antes, durante y después de tu rutina de ejercicios.

Esto se explica debido a que, normalmente, el organismo pierde líquidos durante el entrenamiento a través de la respiración y la transpiración. En el verano se suman las altas temperaturas, haciendo que, incluso, puedas perder hasta un 2% del agua que has ingerido durante el día.

Escoge el mejor momento para entrenar

Como ya sabes entrenar debajo del sol no es nada fácil, por esto, debes escoger un horario en el que las radiaciones solares se encuentren menos intensas. Generalmente, puede ser terminando la tarde o comenzando la mañana, pero nunca lo hagas en el horario de 11 a 2 de la tarde, ya que, la temperatura se encuentra mucho más elevada en esas horas.

Ubica un buen lugar de entrenamiento 

Si la hora en la que tienes libre para realizar tu entrenamiento se encuentra entre las mencionadas en la parte anterior, no te preocupes, otra opción que puedes utilizar es buscar un lugar en donde tengas sombra y puedas llevar a cabo toda la rutina de ejercicios sin problemas. 

Incluso, puedes comenzar tus entrenamientos dentro de casa, y, así te libras de tener que hacer ejercicio recibiendo las radiaciones tan intensas del sol, y a una temperatura muy elevada que suele incomodar.

Utiliza prendas delgadas y sencillas

Cuando utilizas la ropa adecuada para tus entrenamientos, aunque la temperatura se encuentre muy elevada, no sentirás tanta incomodidad. En la época de verano es recomendable usar ropa que sea ligera y transpirable, también puedes añadir al outfit gorras y evitar que las radiaciones lleguen directamente a tu cara.

No te olvides del protector solar

El protector solar debe ser otra de tus rutinas diarias, sobre todo en el verano que el sol es muy intenso. Las quemaduras por insolación suelen ser leves en algunas ocasiones, pero también pueden causar grandes daños, incluso irreversibles. 

Aliméntate muy bien 

En la época del verano lo más recomendable es consumir muchas frutas y verduras, ya que contienen vitaminas y minerales, necesarios sobre todo durante estos meses calurosos, pero, una de las mejores propiedades es que se encuentran ricas en agua y fibra. Por lo tanto, las puedes consumir en el momento que desees, sin que varíe tu peso, y, al mismo tiempo te hidratas un poco.

Establece límites

Durante estos meses del año puedes continuar realizando tu entrenamiento como de costumbre, sin embargo, no es tan recomendable que sean de intensidad alta, ya que, con la temperatura del ambiente puedes cansarte, y no obtener los resultados que deseas.

En caso de que igualmente desees mantener un entrenamiento intenso, debes hacerlo de forma progresiva, asegurándote de que tu cuerpo sea capaz de soportar la temperatura del ambiente, y la actividad física al mismo tiempo.

Está atento a las señales de alerta

Muchas veces, el cuerpo da sus propias señales cuando algo no está bien, en estos casos debes prestar mucha atención, ya que se generan diferentes signos y síntomas que te pueden alertar ante un problema en tu organismo.

Un ejemplo de esto, son los calambres por el calor, generalmente, se producen en las pantorrillas, o también en las zonas de los muslos. Cuando se presentan es momento de que pares el ejercicio, ya que, es una señal de que estas entrenando excesivamente.

Por otro lado, si constantemente te desmayas, la coloración de tu piel es más pálida, tienes mareos, dolores de cabeza, entre otros, puede ser que tengas un agotamiento por las altas temperaturas y la actividad física que realizaste. Recuerda estar atento ante cualquier cambio que puedas observar en tu cuerpo.